Subcontratistas: el riesgo no termina porque ellos tienen su propio seguro

Para muchos contratistas generales en Nueva York, pedir el certificado de seguro de un subcontratista se siente como cerrar el tema. Se archiva el documento, se marca la casilla, y el riesgo parece haber quedado del otro lado.

La realidad, confirmada una y otra vez en los tribunales de Nueva York, es distinta. Un certificado vencido, una póliza con límites insuficientes o una designación de additional insured que nunca se formalizó correctamente pueden dejar al contratista general respondiendo — solo, y con su propia póliza — por un incidente que en su cabeza ya no era su problema.

El certificado de seguro es una fotografía, no una garantía

Un certificate of insurance (COI) confirma que, en el momento en que se emitió, el subcontratista tenía una póliza activa con ciertos límites. Pero es exactamente eso: una fotografía de un momento específico, emitida «para fines informativos» — así lo aclara el propio documento. La póliza puede cancelarse semanas después por falta de pago, renovarse con límites más bajos, o simplemente vencer a mitad de un proyecto largo sin que nadie lo note. El certificado no se actualiza solo, y muchos contratistas generales lo archivan al inicio del proyecto sin volver a mirarlo hasta que ya es tarde.

Additional insured: estar mencionado no es lo mismo que estar protegido

Aquí es donde más contratistas generales se llevan una sorpresa costosa. Que el nombre del contratista general aparezca en el certificado no significa automáticamente que la póliza del subcontratista responda por él primero. Para que exista protección real, el subcontratista debe agregar al contratista general como additional insured mediante un endoso específico, y ese endoso debe indicar que la cobertura es primaria y no contributiva — es decir, que la póliza del subcontratista paga primero, antes de que se toque la del contratista general. Sin esa condición, el contratista general puede terminar pagando de su propia póliza exactamente lo que intentaba transferir.

Un caso real: cuando «estar cubierto» no fue suficiente

En 2024, la Segunda División de Apelaciones de Nueva York resolvió New York City Housing Authority v. Harleysville Worcester Insurance Co., un caso que ilustra justo este problema desde la perspectiva del contratista general. Un contratista general subcontrató el trabajo eléctrico de un proyecto, y el subcontrato exigía que el subcontratista lo agregara como additional insured en su póliza. Cuando un empleado del subcontratista resultó lesionado y demandó a todas las partes, el contratista general sí calificó como additional insured — a diferencia del propietario del proyecto, que quedó fuera por no tener vínculo contractual directo con el subcontratista.

Pero ahí no terminó la historia. El tribunal también revisó el lenguaje de las pólizas y determinó que la cobertura del subcontratista era excedente respecto a la del propio contratista general — no primaria. En la práctica, esto significa que el contratista general tuvo que agotar primero los límites de su propia póliza antes de poder acceder a la del subcontratista. Es decir: aunque calificaba como additional insured sobre el papel, el orden de pago terminó siendo exactamente el que quería evitar al exigirle seguro al subcontratista desde el inicio.

Este resultado no fue casualidad — sigue la misma línea que la Corte de Apelaciones de Nueva York, la corte más alta del estado, había fijado en 2018 en Gilbane Building Co./TDX Construction Corp. v. St. Paul Fire & Marine Insurance Co., donde un gerente de construcción quedó totalmente sin cobertura por no tener contrato directo con la parte correcta. La lección para un contratista general es clara: no basta con que el subcontrato exija el additional insured — hay que revisar que el endoso realmente diga «primario y no contributivo», o el ahorro que se buscaba con esa cláusula puede no existir cuando se necesita.

El contrato es la primera línea de defensa

Antes de que cualquier póliza entre en juego, el contrato ya definió quién asume qué. Las cláusulas de transfer of risk — típicamente indemnización y hold harmless — establecen contractualmente que el subcontratista responde por los daños que su trabajo genere. En la industria esto se refuerza con lo que se conoce como una «hard hammer clause»: si el subcontratista no mantiene la cobertura exigida — incluyendo el lenguaje de primario y no contributivo — no hay respaldo de seguro para ese incidente, y el contratista general queda expuesto directamente con su propia póliza.

Por qué el margen de error se ha vuelto más costoso en Nueva York

La ley laboral de Nueva York — particularmente las secciones 240 y 241 — impone a propietarios y contratistas generales una responsabilidad que puede activarse incluso cuando el accidente lo causó directamente el subcontratista. A esto se suma un entorno donde organizaciones de seguridad estatales documentaron un aumento del 48 % en muertes relacionadas con construcción en 2023, el nivel más alto en una década. En ese contexto, un contratista general no puede darse el lujo de asumir que el seguro de alguien más va a responder cuando ocurra un reclamo — necesita saberlo con certeza, antes de que ocurra.

Qué debería revisar un contratista general antes de empezar la obra

  • Vigencia real, no solo la fecha de emisión. Un certificado válido el día de la firma del contrato no garantiza nada seis meses después, cuando el proyecto sigue en curso. Vale la pena pedir un certificado actualizado en cada renovación de póliza del subcontratista, no solo al inicio.
  • Límites de cobertura frente al tamaño del proyecto. Un subcontratista con límites mínimos en un proyecto de alto valor puede quedar corto ante un reclamo real, y esa diferencia la termina absorbiendo alguien más.
  • El endoso, no solo el certificado. Pedir una copia del endoso de additional insured — no solo el certificado — para confirmar que el lenguaje existe realmente en la póliza.
  • La condición de «primario y no contributivo». Confirmar que el endoso indique explícitamente que la cobertura del subcontratista paga antes que la del contratista general, no después.
  • Seguimiento durante toda la obra, no solo al firmar. Establecer un proceso — aunque sea simple — para verificar que la cobertura del subcontratista sigue activa mientras dure el proyecto, no solo en el arranque.

Conclusión

Transferir el riesgo a un subcontratista no es un trámite que se completa una sola vez al inicio del proyecto — es una verificación que debería sostenerse mientras dure la obra, y los tribunales de Nueva York lo han confirmado más de una vez. En Rondon Brokerage ayudamos a nuestros clientes a revisar sus coberturas a medida que su negocio evoluciona. Si quieres analizar cómo este tema puede afectar tu operación, conversemos.

Newsletter Subscribe

Call Now Button